Si alguien de fuera escucha a un juarense decir que se tomó unos “chuchos”, probablemente necesite unos segundos de contexto.
Y no, no estamos hablando de perros.
Estamos hablando de una de esas tradiciones que llevan tanto tiempo escondidas entre las noches de Ciudad Juárez que sorprende que todavía haya gente de la misma ciudad que nunca las ha probado.
Los famosos chuchos.
Un trago fuerte, peculiar y con una historia que se remonta a más de 80 años atrás, cuando el Centro de Juárez vivía una época completamente distinta y sus bares y cantinas recibían tanto a fronterizos como a visitantes que cruzaban desde Estados Unidos buscando diversión de este lado.
La historia más conocida coloca su origen durante la década de 1940 y está estrechamente relacionada con El Arbolito, una de las cantinas tradicionales de la ciudad. Según el relato que se ha conservado durante generaciones, un cliente rarámuri habría sugerido combinar sotol con chuchupate o chuchupastla, una planta utilizada tradicionalmente en la Sierra de Chihuahua.
La mezcla funcionó.
Y vaya que funcionó.
Con el tiempo aquel trago terminó convirtiéndose en algo que los juarenses comenzaron a reconocer simplemente como un “chucho”.
Lo interesante es pensar en todo lo que ha ocurrido en Juárez desde entonces.
Cambió la ciudad.
Cambió el Centro.
Cambiaron los lugares donde salimos.
Llegaron nuevas generaciones, nuevas bebidas y nuevas formas de vivir la noche.
Pero los chuchos siguieron ahí.
La preparación tampoco permaneció completamente intacta. Fuentes que han documentado su historia señalan que originalmente se utilizaba sotol, mientras que con los años algunos establecimientos comenzaron a prepararlos con tequila blanco manteniendo la característica infusión de la planta.
Y quizá esa evolución explique parte de su supervivencia.
Porque los chuchos no se quedaron guardados como una curiosidad de nuestros abuelos.
Todavía aparecen en cantinas y bares de la ciudad y siguen provocando exactamente la conversación que probablemente han provocado durante décadas:
“¿Nunca has probado uno?”
Esa pregunta casi siempre termina igual.
Alguien acepta.
Le explican más o menos qué está tomando.
Lo prueba con cierta desconfianza.
Hace una cara que los demás encuentran divertidísima.
Y entonces entiende por qué todos le advirtieron que estaba fuerte.
Su sabor ha sido descrito como herbal, amargo e intenso. No es precisamente uno de esos tragos que intenta esconder el alcohol detrás de sabores dulces y decoraciones bonitas.
El chucho tiene personalidad.
Y tal vez por eso encaja tan bien con el lugar donde nació.
Pero detrás de la parte divertida también hay algo bastante interesante: tomar uno significa probar una pequeña pieza de la historia nocturna de Ciudad Juárez.
Antes de las bebidas virales de TikTok, los bares temáticos y los cocteles hechos específicamente para salir bonitos en una historia de Instagram, los juarenses ya tenían una bebida que se recomendaba de persona en persona.
Una generación se la enseñaba a la siguiente.
Y así sobrevivió.
De hecho, durante años ha sido conocida por algunos como “la bebida de los dioses del desierto”, un apodo bastante ambicioso para un traguito que puede sorprender muchísimo a quien llega sin saber qué esperar.
Quizá eso sea lo más interesante de los chuchos.
Juárez tiene símbolos enormes que cualquiera reconoce.
La X.
El desierto.
Los burritos.
La frontera.
Pero también tiene pequeños códigos culturales que solamente descubres cuando comienzas a conocer la ciudad de verdad.
Y pedir un chucho es uno de ellos.
No hace falta convertirlo en una competencia ni descubrir cuántos puedes aguantar. Al final sigue siendo una bebida alcohólica y lo mejor es disfrutarla con responsabilidad.
Lo verdaderamente interesante está en poder sentarte, probar algo que otras generaciones de juarenses también probaron y darte cuenta de que algunas tradiciones sobreviven precisamente porque nunca necesitaron ponerse de moda.
Solo necesitaron una buena historia.
Un lugar donde seguir preparándose.
Y alguien diciendo:
“¿A poco nunca has probado un chucho?”









